08 noviembre 2015

El último viaje

Tras el fuerte golpe, consigo abrir los ojos. Tirito. Finas gotas impactan contra mi visera agrupándose y formando regueros fugaces. Intento incorporarme. El reconfortante repiqueteo del agua sobre el casco eclipsa las sirenas hasta hacerlas desvanecer. Adormecido, siento cómo el dolor, el frío y el miedo, dulcemente me van abandonando.


5 comentarios:

  1. Se siente la paz antes del abandono.

    Buen relato.

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  2. Muchas gracias, Julio David, tanto por el comentario como por tu visita. Un saludo.

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  3. Hola. No sé como he llegado hasta aquí. Pero me gusta leerte.
    Un beso.

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  4. Jajaja. Gracias, Wayra, parece que el destino nos une. :) Un beso.

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  5. "Tras el fuerte golpe, el reconfortante repiqueteo del agua el dolor, el frío y el miedo, dulcemente me abandonan."
    Un final tremendo y a la vez, tan dulce. Eres genial. Besos a esgalla.

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